Los seres humanos, a través de la migración, el transporte y el comercio, desde hace siglos son los causantes de la dispersión y redistribución de una cantidad siempre creciente de organismos.

Las invasiones biológicas surgen como una de las consecuencias de mayor impacto negativo de este reordenamiento mundial de especies, pues representan una amenaza para la biodiversidad y ponen en riesgo la sustentabilidad de los sistemas dedicados tanto a la conservación como a la producción. 

El que una especie exótica se convierta en invasora, depende en gran medida de sus características ecológicas y fisiológicas, así como de la interacción con factores bióticos y abióticos de los ambientes colonizados. 

Resulta clave el conocer y entender estas características y procesos para poder prevenir o mitigar sus consecuencias, así como las mejores estrategias de control según las características de la planta y del sitio invadido.